El protagonista de Iron Fist culpa a Donald Trump de la mala recepción que tuvo la serie

La crítica no ha sido muy benevolente con la primera temporada.

Con Daredevil, Jessica Jones y Luke Cage a cuestas, pocos imaginaban que a Iron Fist le fuera mal. Parecía que Netflix le había tomado la medida a las series de superhéroes y todos dieron por hecho que el último defensor caminaría por un sendero de rosas antes del gran crossover que reunirá a los cuatro personajes. Nada más alejado de la realidad.

Iron Fist está resultando todo un quebradero de cabeza para Netflix y especialmente para Finn Jones, su protagonista, quien ha tenido que lidiar con las innumerables críticas que abundan en la red.

Para Jones, el culpable tiene nombre y apellido: Donald Trump. “Estoy interpretando a un superhéroe millonario estadounidense blanco, en un momento en que el arquetipo del multimillonario estadounidense blanco es el enemigo público número uno, especialmente en Estados Unidos”, aseguró el actor en una entrevista concedida a Radio Times. Según Jones, “el mundo ha cambiado mucho desde que rodamos la serie”, haciendo referencia a que Iron Fist se grabó antes de las elecciones presidenciales que dejaron como ganador al magnate norteamericano.

Más allá de la figura del multimillonario estadounidense blanco, a Iron Fist se le ha criticado el exceso de clichés orientales y que Finn Jones no despierta las pasiones que debería despertar alguien que encarna a un superhéroe.

Con The Defenders a la vuelta de la esquina, y ya confirmadas nuevas temporadas de Daredevil, Jessica Jones y Luke Cage (además de la serie en solitario de The Punisher), parece que Iron Fist vivirá más de la fuerza de sus otras series que de sus propios méritos.