Resident Evil 7 biohazard (reseña)

Que nadie lo dude: es el regreso triunfal de una saga que hace mucho había perdido el rumbo.

Plataformas: PS4, Xbox One, PC (jugada)
Desarrollador: Capcom
Distribuidor: Capcom
Género: Survival Horror
Número de Jugadores: 1
Fecha de Lanzamiento: Enero 24, 2017
Escrita por: Juan Andrés Iregui @Juanchoiregui

Pocas franquicias despiertan tantos sentimientos entre sus fans de la manera que Resident Evil lo hace. Durante más de veinte años Capcom se ha encargado, para bien o para mal, de guiar el desarrollo de la saga por un fluctuante camino que incluye juegos, libros, películas y cómics. El fenómeno cultural causado por los zombis ha experimentado un gran auge en años recientes en diferentes medios, tanto videojuegos, televisión y cine, y aunque esto puede ser considerado positivo, se ha llegado a tal nivel de saturación que su inclusión en una trama se da simplemente por su popularidad y no por una razón bien argumentada que contribuya al contexto.

Resident Evil es una de las propiedades intelectuales que se ha visto afectada por este turbulento auge. Luego de múltiples juegos con más de 72 millones de copias vendidas, películas de Hollywood con records de taquilla y millones de fans en todo el mundo, para nadie es un secreto que ha sufrido de una crisis de identidad en los últimos años. Si bien Resident Evil 4 y 5 acertaron en ciertos aspectos, poco a poco Capcom ha cambiado la dirección de la serie, optando por experiencias enfocadas en acción y poco o nada en Survival Horror, género al que precisamente Resident Evil le debe mucho.

Revelations 1 y 2 intentaron recuperar buena parte de la esencia de lo primeros títulos, algo que fue visto con buenos ojos por la mayoría de los fans (especialmente con el primer Revelations) el cual, gracias a su éxito en Nintendo 3DS, fue lanzado posteriormente en PS3, Wii U y Xbox 360.

Los cambios en una serie durante tal periodo de tiempo son de esperar y más allá de la salida de Capcom de Shinji Mikami (padre de la saga) o de Hideki Kamiya (director de Resident Evil 2), es evidente que la franquicia ha perdido esa combinación de elementos que cautivó a millones.

Esto quedó claro con Resident Evil 6, el cual simplemente dejó el Survival Horror de lado y se orientó como un juego de acción con zombis, con unas terribles mecánicas de disparar y una presentación al estilo de película de acción de Hollywood que abusaba de los QTE (Quick Time Events). Afortunadamente para los seguidores más fieles, Capcom escuchó las críticas y luego de largas discusiones internas y casi cuatro años de desarrollo, llegamos a la séptima entrega principal de la serie.

Antes de entrar en detalles, es oportuno pensar en el E3 de 2015. Durante aquella convención Capcom mostró por primera vez Resident Evil 7 al mundo, naturalmente, sin que nadie lo supiera. El proyecto llevaba por nombre “KITCHEN” y consistía en un demo técnico de realidad virtual para PlayStation VR, que para la época era conocido como Proyecto Morpheus. Los asistentes al E3 que tuvieron la oportunidad de visitar el espacio de Capcom y probar “KITCHEN”, coincidieron en que era una de las experiencias más aterradoras que jamás habían tenido en un videojuego. Lo que estas personas no se imaginaban es que habían sido testigos de la sección inicial de RE7, justo después del Demo “Beginning Hour”, el cual fue compartido por Capcom antes del lanzamiento del juego. Transcurriría un año para que esta nueva entrega fuese revelada al mundo, lo cual sucedió durante la conferencia de Sony en E3 de 2016. Más de un fan quedó perplejo luego de ver que Capcom había decidido volver de una vez por todas a la esencia de la serie, y para hacer de su retorno más interesante aun, en perspectiva de primera persona.

En esta reseña no incluiremos detalles puntuales de la historia, además recomendamos no ver el tráiler de lanzamiento y demás videos promocionales, ya que revelan muchos de los mejores eventos del juego, siendo un detrimento para la experiencia, si la persona no ha pasado el titulo por lo menos una vez.

Algo es concreto, en esta ocasión y sin importar que suene hipérbole, estamos hablando del mejor Resident Evil en diez años. Esto es, en gran parte, gracias al impecable ritmo en que se desarrollan los eventos. Cada instante es relevante y le aporta a nuestra experiencia. La introducción del juego nos sitúa en Dulvey, Luisiana, Estados Unidos, en donde guiaremos a Ethan Winters, en su intento por escapar de una supuesta casa embrujada, propiedad de la peculiar familia Baker, mientras intenta rescatar a su esposa Mia, quien lleva tres años desparecida.

Películas como “The Texas Chain Saw Massacre” y “The Evil Dead”, son claras fuentes de inspiración, pero esto no significa que los elementos propios de Resident Evil se hayan quedado rezagados. El juego sabe cuándo aterrar al jugador en todo el sentido de la palabra, y cuándo reducir el nivel de terror. La inspiración del terror occidental que usó Capcom es evidente, pero al ser un juego en primera persona, no significa que sea muy similar a títulos como Amnesia o Outlast, como muchos han considerado. Jack Baker el padre y líder de la familia, nos perseguirá de manera constante, y aunque no podremos hacer mucho para detenerlo, contaremos con las herramientas necesarias para hacerle frente al principio del juego. Cada secuencia de persecución está llena de tensión y cierto sentimiento de claustrofobia, después de todo, el objetivo principal es escapar.

La filosofía del combate a lo largo del juego se centra en encuentros pequeños, personales y tensos, no de eliminar a grupos de enemigos y sentirnos como el héroe invencible. Por lo contrario, cada encuentro nos pone a prueba, cada cual nos recompensa por ser cuidadosos y no actuar de manera estrepitosa. Apuntar se siente algo lento, aun en los niveles de sensibilidad altos, aunque no debe ser visto como algo negativo. Los combates tienen cierto grado de satisfacción que es difícil de explicar, el estrés de cada batalla se puede tornar adictivo en el sentido que a medida que se avanza, uno se pregunta en qué momento iniciará la siguiente. Esto está muy en sintonía con lo que un buen juego de terror debería ofrecer. En términos de qué tipo de daño se puede infligir en los enemigos, es posible volar las extremidades, cabezas e incapacitar sus movimientos. Disparar a la cabeza es, como de costumbre, una de las estrategias más efectivas, pero no es motivo para confiarse, ya que impactar todos los disparos allí no siempre es fácil.

Además de los encuentros de combate, Ethan se verá obligado a encontrar diferentes tipos de llaves, objetos, munición, cintas de VHS, todo esto con la posibilidad de ser almacenado en las convenientes cajas que se encuentran en cada cuarto seguro, en donde podremos guardar nuestro progreso mientras escuchamos una agradable pero, a su vez, inquietante pieza musical de fondo. La administración de todo lo que vayamos recolectando es un aspecto central del gameplay. Así que es importante prepararse para aquellos momentos en que se necesiten ciertos ítems, llevando lo más útil y guardando lo que no sea prioritario para la situación.

Combinar ítems es otro aspecto muy importante, lo cual ciertamente le agrega profundidad al juego. Es posible hacer combinaciones para producir munición más poderosa, hiervas, medicina y estimulantes para detectar objetos escondidos más fácilmente. Las combinaciones más frecuentes dependen en gran medida del estilo de juego, esto puede variar si cada situación se enfrenta de una manera más agresiva, defensiva y/o ahorradora.

Las peleas contra jefes son especialmente tensas y angustiosas. A nuestra disposición tenemos diferentes formas de derrotar al adversario, sin embargo, no siempre es muy claro lo que se debe hacer para causar daño, lo cual puede traducirse en un repetitivo escenario de ensayo y error, aunque los jugadores veteranos de la saga no se verán del todo afectados por esto. Lo interesante de los jefes es que no siempre son predecibles, y gran parte de la motivación de seguir avanzando es saber qué nos depara cada uno de estos encuentros principales.

Se puede argumentar que la forma en que la saga de Resident Evil nos presenta la historia en cada juego no ha sido realmente el fuerte de cada experiencia. Con esto dicho, es fácil considerar a esta entrega como una de las que ofrece la trama más consistente e intrigante, el deseo de revelar poco a poco las motivaciones, intereses e historia de cada personaje es un aspecto fundamental que estimula al jugador a seguir hasta el final, sin dejar de la forma en que Resident Evil 7 encaja con los juegos anteriores. Vale la pena mencionar que Resident Evil siempre ha tenido un tono raro y medio cómico, como si los protagonistas no tomaran 100% en serio lo que ocurre dentro del juego, algo que muchos quizás no recuerden ya que disfrutaron de las primeras entregas cuando aún eran muy jóvenes. Este tono sigue presente en cierta medida en la séptima entrega, aunque es constantemente regulado por los momentos de mayor tensión que tendrán al jugador bajo permanente temor.

En cuanto al apartado técnico, para esta reseña se jugó en un PC con una tarjeta gráfica GTX 780, con la mayoría de ajustes en muy alto y algunos en ultra. De principio a fin, el titulo ofrece una gran calidad visual que envuelve al jugador totalmente. Resident Evil 7 corre a 60 cuadros por segundo de forma estable, algo que le da bastante fluidez a los momentos en que debemos retirarnos rápidamente de alguna situación de peligro, como cuando uno está escapando de alguno de los agradables miembros de la familia Baker.

Capcom se ha esmerado bastante por ofrecer un juego muy bien optimizado, el cual corre de forma óptima en una amplia gama de tarjetas de video, bien sea Nvidia o AMD. De igual manera, el juego ofrece una grata experiencia en consolas de actual generación  (Xbox One, Xbox One S, PS4, Slim y Pro).

No hemos tenido la posibilidad de probar la experiencia en VR en PS4, pero muchos coinciden que es la mejor manera de disfrutar el juego, dejando de lado todos los problemas de mareo y dolor de cabeza que algunos sienten con los dispositivos de realidad virtual. Le agrega mucha más inmersión y profundidad al recorrido, pero sacrifica considerablemente su calidad gráfica vs. lo que vemos normalmente en una pantalla / TV.

Es importante mencionar que esta experiencia será exclusiva en la plataforma de Sony durante un año, posteriormente se habilitará en PC para uso con el Oculus Rift y HTC Vive. Quizás Xbox reciba esta adición, en el caso de que Xbox Scorpio cuente con capacidad de correr juegos en VR.

Es muy recomendable el uso de unos buenos audífonos o sistema de sonido, ya que consideramos le agrega bastante a la experiencia. Además, cabe recordar que este es el primer juego completo que hace uso del nuevo motor gráfico, “RE Engine”, el cual reemplaza al “MT Framework”, usado para entregas anteriores. Más allá de algunas texturas de baja resolución en ciertas superficies, el nuevo motor cumple su trabajo con creces, algo muy importante teniendo en cuenta que se trata de un ángulo de primera persona. En términos generales los detalles visuales son de muy alto nivel y en ocasiones ciertos personajes y objetos pueden parecer fotorrealistas, gracias al proceso de “Photogrammetry” usado por Capcom.

El apartado de sonido, contó con la participación de varios compositores, tanto japoneses como americanos. La canción principal, “Go Tell Aunt Rhody”, juega un papel importante en tanto narra ciertos eventos del juego. Esta es la misma que pueden escuchar en el video del intro que encuentran unos párrafos atrás.

En cuanto a los secretos y objetos desbloqueables, este no podría ser un Resident Evil, si no incluyera una buena cantidad de ellos. Entre estos encontramos, monedas, bobbleheads y armas secretas. Una vez terminado el juego, se habilita la dificultad, Madhouse, la cual es muy recomendada si desean un mayor reto, ya que modifica la ubicación de ítems y enemigos, además de limitar el número de veces que se puede guardar. Esto sin duda alguna, es algo que los fans de los primeros juegos disfrutarán bastante. Lo ideal es jugar en Madhouse, después de haber terminado el juego por lo menos una vez en la dificultad normal.

Una de las principales críticas que se le puede hacer a RE7 es la cantidad de contenido y horas de juego que ofrece, sin embargo, hay muchas razones para jugarlo de principio a fin más de una vez, ya que con frecuencia se hallan nuevos secretos, presencian nuevas secuencias de muerte y cierta decisión que afecta el curso de la aventura. Además, el contenido descargable que ha sido lanzado hasta el momento ha sido recibido muy positivamente, y uno de los próximos a salir será gratuito.

En nuestras manos tenemos una contundente victoria para la franquicia, si bien no es un juego perfecto, cumple un objetivo que pocos creímos posible y aún nos cuesta aceptarlo.

Resident Evil 7 logra recuperar y redireccionar el rumbo de la serie, lo cual, seamos honestos, pocos pensamos que Capcom pudiese lograr. Es evidente que las personas en el equipo de desarrollo fueron muy cuidadosos e hicieron un profundo análisis de lo que hace un buen juego de Resident Evil, valorando y respetando lo logrado por las primeras entregas, y dispuestos a tomar riesgos, como el cambio de cámara e inspirándose de material idóneo para lo que deseaban lograr. Es difícil afirmar lo siguiente, pero luego de muchos años, la historia de un titulo de la serie nos vuelve a dejar en total intriga sobre su futuro, la suerte de los personajes y el misterio que acompaña a un buen Survival Horror.

9.5 / 10