Salen a flote nuevos detalles del cierre de Visceral Games por parte de Electronic Arts

Los creadores de Dead Space tenían presiones de todo tipo.

De nada sirvió que Visceral Games tuviera en sus filas a Amy Hennig, una de las mentes maestras detrás de Uncharted. Electronic Arts decidió por acabar con los responsables de la saga Dead Space y juegos como Battlefield: Hardline y Army of Two: The Devil’s Cartel.

La noticia no dejó indiferente a nadie en el mundo de los videojuegos porque Visceral Games estaba trabajando un ambicioso juego de Star Wars, proyecto en el que justamente Hennig tenía una gran participación.

De hecho, este juego fue el causante de que Visceral Games cayera en desgracia. Kotaku pudo hablar con algunos miembros de la desarrolladora y aseguran que hubo muchas discrepancias entre lo que quería el estudio y lo que esperaba Electronic Arts. Por un lado, Visceral estaba enfocado en un single-player con una historia robusta y cautivante (motivo por el que fue fichada Hennig), pero EA estaba esperando un multiplayer.

Al ver que Visceral Games no cedía, las presiones por parte de EA se fueron elevando al punto que exigiría notas por encima de 90 en Metacritic y un juego más ambicioso que Uncharted 4.

Por otro lado, a EA no le hizo mucha gracia que Visceral Games estuviera enfocando el juego en otros personajes (ni Sith o Jedi), muy al estilo de un spin-off, sin nombres icónicos que sirvieran de gancho para atraer usuarios.

Pero esto no fue lo único. Varios de los empleados que hablaron anónimamente con Kotaku (por miedo a que esto afectara sus carreras profesionales) coincidieron en que el proyecto se hundió por la combinación de muchos factores: la falta de recursos, una visión que era demasiado ambiciosa para su presupuesto, un motor de juego difícil, un director que chocó con el personal, un estudio ubicado en una de las ciudades más caras del mundo (San Francisco), conflictos múltiples entre Visceral y EA. Básicamente, “la maldición de Star Wars”.

De momento es un misterio qué pasará con Amy Hennig. El proyecto de Star Wars ahora está en manos de EA Vancouver y será muy diferente a lo que Visceral Games llevaba haciendo. En el mejor de los casos el juego será lanzado en marzo de 2019.

Fuente: Kotaku